AMANTES

Sentados en la pequeña mesa junto a la ventana, veían pasar a los transeúntes, despreocupados en apariencia, sin advertir su presencia. Dentro, ella le cogía las manos y él se dejaba llevar. Ella lo miraba apurando las últimas...

Piel de algodón

“Tu piel es suave como el algodón”, le decía a mi hijo de dos meses, tumbado en la cunita. “Tu piel es suave como el algodón”, le decía a mi hijo de dos años, dormido en su camita. “Tu piel es suave como el algodón”, le dijo mi hijo a su madre acariciándole la cara....

Lágrimas de otoño

La recuerdo sentada en aquel banco. Fue en primavera cuando la conocí, el blanco brillante, como su cara, dulce y sonriente. Sus piernas, fuertes y bien torneadas, una sobre otra. Excitaba solo mirarla. Vino el verano y pasábamos las tardes, charlando, contándonos...

Olor a cardenales

El rocío de la mañana mojaba mis pies por donde pasaba. Caminé por aquellos andurriales hasta que tropecé con una casa singular rodeada de gladiolos, azucenas y lirios. Además, el aroma de lavanda se esparcía en el aire al rozarla con las manos. Pero sobre todos...

El olfato

Cada mañana, para ir al trabajo, ella pasaba por el parque. Sentado en un banco, él esperaba su presencia que le alegraba al alma. Ella iba siempre contenta, con el paso firme, su falda por encima de la rodilla y una amplia sonrisa que hacía que todos los hombres se...

Tres rosas

El sol invernal entraba por los grandes ventanales de la cafetería y un pequeño rayo se posaba encima de la rosa que, indefectiblemente, llevaba el hombre a la mujer todos los domingos. Pasarían de los ochenta, pero iban impecablemente vestidos. Un día llegó y...